KICH BEACH

4 08 2007

No es que yo vaya mucho a Alicante, pero me acerco de vez en cuando. Y cuando ocurre, por supuesto voy a la playa, bueno me lleva mi amiga Rosita Dinamita que es oriunda, a mi me gusta una nudista que hay en la Marina de Elche, pero como sólo me desnudo en la intimidad -cuando voy a la playa con mi novio- Rosita se encarga de llevarnos a lo que ella denomina “La Playa Salvaje”, se trata de una zona de playa indeterminada entre San Juan y Campello, absolutamente urbanizada y no masificada debido a su inmensidad. Lo de “Playa Salvaje” motivó un descojone general de tal dimensión que la pobre Dinamita tuvo que explicarse, resulta que le llama “salvaje” entre comillas porque carece de los servicios básicos de toda playa alicantina que se precie: hordas de Belenes Esteban, duchas, Alicant Watch y todo eso. Si tiene familias y chiringuito paellero, que no falte, sin ellos sería una playa “far west” o directamente “fin del mundo”.

San Juan twin towers

No se si ha quedado claro ya, si no quedará con las imágenes que ilustran este post, que lo importante aquí no es la playa esticto sensu, sino lo que la rodea, por ejemplo las familias “manolo el del bombo”, que se acercan a la linea del litoral refresquera llena de Mahou en mano, sombrilla en mano, sillas de playa en mano, capazo en mano ¿de donde sacan tantas manos? y por supuesto el paisaje trasero.

Las Vegas mediterráneo

La primera vez que la Dinamita me trajo a esta playa no daba crédito, todas esas estructuras arquitectónicas se alzaban ante un yo, absolutamente arrepentido ¿? Sí arrepentido de haberme dejado la cámara de fotos en casa, no tenía ojos suficientes para asimilar semejante orgía de arquitectura setentera, aunque me desquité tiempo después en una excursión a Benidorm en la que disfruté lo mío, como pudisteis leer en su día. El viaje desde el centro hasta la “Playa Salvaje” está salpicado de torres alfiler, tan finas y altas, al borde del mar que tienen pinta de ir a caerse en una galerna, aunque creo que aquí no hay de eso.

Hotel Kisch

Edificios de 30 años de edad aproximadamente, con sus fachadas cubiertas de azulejos, con balcones que cada uno ha cerrado, o no, según le ha parecido bien, con celosías de diseño -de la época- que resguardan del sol cocinas, despensas, terrazas y escaleras, que a su vez se dibujan por las fachadas a modo de puzzle, que digo yo, al más puro estilo Pritzker, a Richard Rogers le encantan y las usa en cuanto puede. Es una pena el desastre urbanístico de difícil solución que tienen que soportar estas joyitas, que viven en un entorno hostil de calles mal diseñadas, a veces inexistente, mal asfaltadas o sin asfaltar, con aceras escasas, pero que a mi juicio forman un conjunto sin parangón, un conjunto que ha quedado como testimonio estético de una época de la muchos abominan. En mi última visita, este mes de junio me sentí como transportado al paraíso cuando enajenado por este entorno leí en el periódico que Georgi Dan, después de unos años de silencio volvía a sacar disco. Algo parecido a esto debe ser la plenitud, pensé.

San Juan Torre solitaria

Como siempre más delicadas imágenes en mi Friki de playas

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2 responses

5 08 2007
Luis

Pues la fisionomía de las playas más carpetovetónicas parece que va a cambiar de como las conocemos hasta hoy… Al parecer quieren quitar todos los chiringuitos playeros pq. es ilegal q ocupen parte de la arena según la ley de costas ¡qué será de nosotros los playeros que detestamnos el sol y adoramos las cañas!

11 08 2007
iñaki

la verdad es que yo prefiero los monumentos humanos de las playas que lo elementos arquitectonicos. no sé pq, pero estos me pasan desapercibidos…. en, fin tendré que desviar la mirada de vez en cuando…