Se que tengo mi corte de aduladores-fans, esos que siempre me dicen lo estupendas que son mis fotos o lo estupendo que es mi blog y a los que yo llamo sin embargo amigos, porque siempre lo son y les quiero, que para eso están. Creo que a partir de ahora les llamaré abuela o amigos-abuela, porque hacen las veces de, pero hoy el que hace de abuela soy yo o yo-abuela, como queráis.
Puede que no os acordéis, pero antes del verano fui a ver live a Michael Pitt y su grupo grunge style a lo que los findes se llama nasti, pero que originalmente se llama Astoria, como siempre fui no sin mi cámara y disparé, disparé y disparé, uno no tiene todos los días en primer plano a una figura emergente del cine indie, así que la cosa fue click, click y más click.
Hoy me ha llegado un mail del chelo de Pagoda, en el decía que le gustaban mis fotos y que si se las dejaba para su MySpace, y yo ni siquiera me he hecho el remolón, ha sido un si directo, hasta me ha hecho ilusión y eso que -como esto va de autobombo os lo cuento- no es la primera vez que publico una foto- si lo de MySpace se puede llamar publicar- hasta ahora he publicado en Nox, en DT y proximamente saldrán algunas en el mongráfico que Traveller le está dedicando a Praga. Pero lo que esta vez me ha gustado, lo que me hace ilu, es que al objeto fotografiado le hayan gustado las fotos.






























Lo que me he reído querido nietecillo -y esto lo digo porque las fotos son muy buenas- recordando aquél concierto de Pagoda impagable con su Johan de negro pintado y su Pitt que iba de blanco, de blanco nieve. Sin olvidar cómo afanamos los discos sin miramientos.